Sospecho que tengo cámaras ocultas en mi casa porque mi ex pareja sabe todo de mí. ¿Qué hago?

 

Terminar una relación no es fácil, pero como sabemos hay personas que llevan el dolor, la rabia y/o la frustración de la ruptura a niveles más allá de lo racional y muchas veces más allá de lo legal, comportándose de manera obsesiva y acosadora, lo cual, a todas luces es algo que bien puede representar un riesgo para nuestra integridad física pues, una persona que actúe de forma acosadora no puede estar en su sano juicio.
COMPROBANDO NUESTRAS SOSPECHAS

 

Normalmente no es común que, al terminar una relación nuestras ex parejas se interesen demasiado en nuestra vida, más aun si la ruptura no se da en los mejores términos, cuando esta última es la situación es sospechoso que nos encontremos constantemente a nuestras ex parejas en los sitios que frecuentamos; peor aún, si esta nos contacta y nos reclama por cosas que no debería saber, porque suceden en la intimidad de nuestra casa, es cuando nuestras alarmas deben ponerse en alerta

Sospecho que tengo cámaras ocultas en mi casa porque mi ex pareja sabe todo de mí. ¿Qué hago?

Sospecho que tengo cámaras ocultas en mi casa porque mi ex pareja sabe todo de mí. ¿Qué hago?

máxima.

Antes de acudir a las autoridades debemos recolectar algunas pruebas de que el acoso no es parte de nuestra imaginación ni es un pretexto para dejar en mala posición a nuestra ex pareja, por lo cual, si sospechamos que nos vigilan dentro de nuestra propia casa es recomendable realizar una revisión minuciosa en nuestra casa, es importante que debemos revisar desde lo que nos parece más obvio hasta aquello que no pensamos que pueda servir para esconder un dispositivo espía.

Podemos buscar la ayuda de una persona de confianza para realizar nuestra búsqueda;  para realizarla debemos procurar ser muy minuciosos, también podemos optimizarla siguiendo un par de recomendaciones, entre las cuales se podría decir que una de las más recomendables, sino la más útil es realizar una revisión nocturna de nuestra casa, la revisión nocturna, con las luces y aparatos comunes apagados nos permitirá captar las particulares luces verdes o rojas intermitentes, que suelen emitir los dispositivos electrónicos de vigilancia cuando están encendidos.

Estas búsquedas no siempre son del todo efectivas, pues si el dispositivo se encuentra muy bien oculto no tendremos muchas oportunidades de encontrarlo si no procedemos a abrir unas verdaderas Investigaciones tecnológicas de la mano de gente profesional en el asunto, para ello existen diferentes tarifas, entre las cuales se incluyen los Precios de un barrido electrónico procedimiento mediante el cual se encuentran los dispositivos con una eficacia muy alta.

Las Investigaciones tecnológicas son una forma muy eficaz de asegurarnos que nuestra intimidad este siendo o no respetada, pues gracias a los numerosos Investigadores privados en Madrid podremos saber que tanto h sido irrespetado nuestro derecho a la privacidad; los Detectives tecnológicos en Madrid conforman un grupo de personas calificadas para llevar a cabo una investigación seria y objetiva de dichas situaciones, pues cuentan con procedimientos como los Barridos electrónicos, los cuales resultan ser muy útiles, tanto a nivel informativo como judicial.

Los Barridos electrónicos son procesos que se llevan a cabo bajo una estricta metodología que permite detectar cualquier intrusión a nuestra privacidad realizada a  distancia por medio de dispositivos espías o hackeos; este procedimiento, propio de las Investigaciones tecnológicas realizadas por la mayoría de los investigadores privados suelen terminar en un informe con un análisis completo y detallado de los resultados arrojados por el o los distintos Barridos electrónicos que se dan durante la investigación, informe que nos servirá de prueba ante las autoridades para detener dicha situación.

Hay que dejar en claro que nada justifica el comportamiento acosador de ninguna ex pareja, ya que por más mal que hayan terminado la relación esto no debe dar pie a una actitud de esta índole que, además de ser algo penado por las leyes, de seguro pondría en peligro nuestra integridad y quizás hasta nuestra vida.